Eleuterio Fernández Huidobro - Mitbegründer der uruguayischen Tupamaros gestorben
Liebe Freundinnen und Freunde,
aus Uruguay erreichte uns die
traurige Nachricht, dass Eleuterio Fernández Huidobro, el Ñato, tot ist.
Der Mitbegründer der uruguayischen Tupamaros, ehemaliger
Stadtguerillero, Gefangener der Militärdiktatur, Schriftsteller,
streitbarer und umstrittener Politiker und zuletzt Verteidigungsminister
des Landes, ist mit 74 Jahren an einer Lungenkrankheit gestorben.
http://www.elpais.com.uy/informacion/recuerdo-eleuterio-fernandez-huidobro.html
Sein Compañero Pepe Mujica, ehemaliger Präsident des Landes, verabschiedete sich von ihm mit bewegenden Worten:
https://www.youtube.com/watch?v=CYutmXqH54Y
http://www.elobservador.com.uy/mujica-y-su-despedida-fernandez-huidobro-me-quedo-un-poco-solo-tu-recuerdo-n951829
In
seinen letzten Jahren hatte sich el Ñato von seinen politischen
Ursprüngen zum Teil weit entfernt, für uns ein schmerzhafter Dissens,
doch er bleibt als historische Figur der lateinamerikanischen Linken und
Koautor der Erinnerungen „Wie Efeu an der Mauer“, einem monumentalen
Werk der „Knastliteratur“ und überragendem Dokument der Behauptung der
Menschlichkeit noch unter den unmenschlichsten Bedingungen
unvergesslich.
Wir erinnern an ihn mit einem Gedicht seines
Compañeros – und Autors und Freundes des Verlages – Mauricio Rosencof,
der an das gemeinsame Ziel erinnert: „die Haut zu riskieren, damit die
Unglücklichsten die am meisten Privilegierten seien“.
Mit herzlichen Grüßen
Theo Bruns
MAURICIO ROSENCOF
Ahora que me acuerdo
LOS PACTOS QUE HICIMOS
CON EL ÑATO, BAJO TIERRA
La escalera que nos llevaba a los calabozos subterraneos, arrancaba frente al escusado.
Un escusado turbio, umbroso, donde crecian, contra la
pared unos hongos palidos, grandes como pepinos. Tenia una taza y una
ventanita sellada.
Una vez al dia nos llevaban al
desagote. Cuando nos acuclillabamos para la deposicion nuestra de cada
dia, con las manos esposadas hacia delante, nos agarrabamos las bolas.
Las ratas salian por el caño y nos saltaban entre las piernas.
Cuando teniamos visita, nuestro banco, frente a las
rejas,lo instalaban alli. Y desde alli conversabamos,medidos, con los
viejos, con nuestras niñas.
Una vez subieron de las
catacumbas al visitado equivocado. Entonces me encontre, flaquita y
timida, del otro lado del enrejado, con Gabrielita, la hija del Ñato.
Habia un custodia muy piola, que una vuelta, nos fue mostrando, corriendo apenas el ventanuco, un rio.
“El rio”,nos dijo.Orgulloso de su rio.
LOS PACTOS DEL MONOAMBIENTE
Un tunel largo arrancaba al pie de la escalera y
moria a poco andar en la pared del fondo. Al pie de la escalera estaba
el calabozo del Pepe.
Las puertas estaban hechas
con literas verticales, con las dos patas de hierro atravesando el muro
del sucucho. El interior tenia un metro ochenta de largo, y de ancho,
solo podias vivir en sesenta centímetros, porque habia una cucheta
bajada que ocupaba el resto. Un techo de chapas, sostenido por vigas de
madera, abulonadas.
El catre solo se podia usar de
noche, cuando daban la orden. Entonces poniamos el cacho de jabon a
cubierto, porque las ratas nos caminaban en busca de comida. Y siempre
andaban ahí, correteando los aposentos, el corredor, nuestro lomo.
Pero no solo las ratas. Por ahí rondaban el bajon, la auto boleta, la locura.
Por eso un dia lo conversamos en clave de morse, a
golpe de nudillo, y fue una discusión politica, para ver cual era
nuestra papel politico en esos dias, años, quienquenios.
Y llegamos a un conclusión, unica, una sola palabra:
“Resistir”.
LOS PLANES DEL ÑATO
El aire no entraba por ningun lado. No habia
ventana, ni ventanuco, ni agujero de ventilación. El aire bajaba por las
escaleras.
Un dia el Ñato nos comunica que
desde la cucheta llega bien a las patas de hierro empotradas de la
tarima, y parado desde alli llega a tocar los bulones y las chapas del
techo.
La vision del rio se nos habia fijado,
si saliamos por ahí a la buena de dios, lo demas era una zambullida.
La guardia no bancaba el foso porque era
irrespirable. Y se monto el operativo para cuando en una guardia calma,
el soldado subiera. Quedaba el Pepe alerta al pie de la escalera, para
trancar alguardia si bajaba, con un pedido, una bronca, lo que fuera, y
uno ahí, haciendo bulla.
El Ñato llego hasta
los bulones. Nos cuenta luego que ya habian sido aflojado, fija que por
la tanda de rehenes que nos antecedio en estos calabozos. “Pero”,
agrego, “las chapas no las levanta ni Cristo”.
Estabamos en un batallon de ingenieros. Con el tiempo supimos que sobre
las chapas habian depositado los tramos de hierro del puente bailey, que
arman para cruzar rios.
Y lo que son las
cosas. Esos hierros fueron la base del estrado frente al obelisco, desde
donde dio misa JuanPablo ll.
EL PACTO DEL TESTIMONIO
En murmullos perdidos en las pocas visitas, nos
fuimos enterando que el Nepo tenia un cancer enla cabeza yque no lo
atendian. Que un par de compañeros se habian empantanado en la
confusion.
Entonces nos juramentamos a golpe
de nudillo: que si alguno de nosotros salia con vida y en condiciones,
iba a dar testimonio de los dias vividos. Es un decir.
Nos toco volver a la vereda soleada. Y a poco de salir, en un
galponcito a los fondo de la Casita de mis viejos, dejamos con el Ñato
ese cachito de historia que titulamos “Memorias del calabozo”.
Bajo tierra entonces, bajo tierra hoy, Ñato, seguimos
pactando con la vieja barra, para que un dia los mas infelices sean
losmas privilegiados.
Chau, Ñato.
Nos estamos viendo.